¿Por qué el hilo dental se engancha siempre entre los mismos dientes?

Pasas el hilo dental por prácticamente toda la boca sin dificultad, pero al llegar a un espacio concreto ocurre siempre lo mismo: cuesta introducirlo, se queda atrapado al intentar sacarlo o termina deshilachándose. Puede llevar meses sucediendo y, como el diente no duele y aparentemente no ves nada extraño, acabas acostumbrándote.

Sin embargo, cuando el hilo dental se engancha siempre entre los mismos dientes, merece la pena prestar atención. A veces se debe simplemente a un punto de contacto muy estrecho, pero también puede existir una pequeña irregularidad, una restauración deteriorada, sarro o una caries entre los dientes. De hecho, el hilo puede detectar determinados cambios antes de que aparezca dolor o puedas observarlos frente al espejo.

El hilo dental debería pasar con cierta resistencia, pero sin romperse

Los dientes vecinos mantienen puntos de contacto. Por eso es completamente normal sentir una pequeña resistencia al introducir el hilo entre dos piezas.

Una vez superado ese contacto, debería poder adaptarse a la superficie lateral de cada diente y retirarse sin quedar atrapado.

La situación cambia cuando en un único espacio el hilo se engancha sistemáticamente, se deshilacha o resulta especialmente difícil extraerlo. Ese comportamiento puede indicar que la superficie ya no es completamente regular.

¿Por qué puede estar el contacto demasiado cerrado?

No todos los espacios interdentales son exactamente iguales. Algunas piezas presentan contactos más estrechos debido a su forma y posición.

Si siempre ha sido así, el hilo entra con cierta dificultad pero no se rompe y no existen otros síntomas, puede tratarse simplemente de una característica de esa zona.

Sin embargo, si antes pasaba con normalidad y ahora ha empezado a engancharse, la situación merece más atención porque probablemente algo haya cambiado.

Una caries entre dos dientes puede ser difícil de ver

Las caries interproximales aparecen en las superficies donde dos dientes contactan entre sí. Precisamente por su localización, pueden resultar imposibles de observar directamente frente al espejo durante sus primeras fases.

A medida que la lesión modifica la superficie dental, el hilo puede empezar a comportarse de manera diferente.

Puede engancharse, deshilacharse o incluso romperse al pasar por una pequeña irregularidad. Esto no significa que cada hilo roto sea una caries, pero sí es una de las causas que conviene descartar cuando ocurre repetidamente en el mismo punto.

Una caries puede existir aunque no duela

Esta es una de las razones por las que el comportamiento del hilo puede resultar interesante. Las caries pueden avanzar durante bastante tiempo sin provocar dolor.

Mientras la lesión no afecta a tejidos más profundos, el paciente puede comer con normalidad y no presentar sensibilidad.

Por eso esperar a que ese espacio empiece a doler no es una buena forma de saber si existe un problema. Cuando aparecen síntomas intensos, la lesión puede encontrarse en una fase más avanzada.

Un empaste puede dejar una pequeña irregularidad

Si alguno de los dientes tiene una restauración entre las piezas, también conviene estudiar su estado.

Un empaste debe reproducir correctamente la anatomía y permitir que el paciente pueda realizar una higiene interdental normal. Si existe un pequeño exceso de material o un borde irregular, el hilo puede engancharse.

A veces el problema aparece inmediatamente después de realizar la restauración. En otras ocasiones surge años más tarde porque el empaste ha experimentado desgaste o alguna modificación.

¿Y si antes el hilo pasaba bien por un empaste antiguo?

Ese cambio es precisamente relevante.

Una restauración que ha funcionado correctamente durante años puede sufrir desgaste, fracturas pequeñas o alteraciones en sus márgenes. El paciente puede no observar nada, pero notar que el hilo ya no se desliza como antes.

También puede desarrollarse una nueva caries alrededor de una restauración.

Por eso no conviene asumir que el empaste está bien únicamente porque permanece aparentemente en su sitio.

El sarro también puede interferir

Cuando la placa bacteriana permanece sobre los dientes puede mineralizarse y formar cálculo o sarro.

Estos depósitos pueden aparecer en zonas interdentales y modificar la superficie por la que debería deslizarse el hilo.

Una vez mineralizado, el sarro no puede eliminarse correctamente mediante el cepillado ni insistiendo con el hilo dental. Necesita una higiene profesional.

Además, su presencia puede favorecer inflamación y sangrado de la encía próxima.

¿Por qué el hilo se deshilacha?

Cuando el hilo se abre en pequeñas fibras, normalmente está rozando repetidamente contra una superficie que ofrece más fricción de la habitual.

Puede tratarse de una restauración rugosa, un borde dental irregular o determinadas zonas de sarro.

La forma en la que se deshilacha también puede aportar pistas. No es lo mismo que un hilo de poca calidad se abra ocasionalmente en diferentes zonas a que cualquier hilo se rompa siempre exactamente entre las mismas dos piezas.

¿Y si se queda atrapado y no puedo sacarlo?

No tires con mucha fuerza hacia arriba, especialmente si notas que el hilo está enganchado en una restauración.

En algunos casos puede ser más fácil desplazarlo lateralmente para retirarlo.

Si quedan fibras atrapadas entre los dientes, intenta retirarlas suavemente con un nuevo hilo. No utilices objetos punzantes o metálicos para intentar sacarlas.

Si el problema se repite, conviene revisar ese contacto.

El hilo también puede engancharse en una pequeña fractura

Una fisura o una pequeña pérdida de estructura puede generar un borde irregular.

Dependiendo de dónde esté localizada, quizá no exista dolor y resulte imposible verla directamente.

El hilo puede ser uno de los primeros elementos que entra en contacto con esa superficie y empieza a engancharse.

Si además notas que la lengua detecta una zona áspera o existe sensibilidad al morder, es importante comentarlo durante la valoración.

¿Puede ser simplemente porque los dientes están muy juntos?

Sí.

Tener un contacto estrecho no significa necesariamente que exista un problema. El hilo puede necesitar una pequeña presión para atravesarlo.

La diferencia es que, una vez superado el contacto, debería desplazarse sin engancharse en una arista.

Cuando los dientes simplemente están muy juntos, la resistencia suele ser relativamente uniforme. Cuando existe una irregularidad, el paciente suele identificar un punto exacto donde el hilo “raspa” o se rompe.

¿Qué ocurre si además sangra la encía?

El sangrado puede indicar que la encía situada entre esas piezas está inflamada.

Si resulta difícil pasar el hilo, es posible que esa zona no esté recibiendo una limpieza adecuada y acumule más placa.

También puede existir sarro u otro factor local que mantenga la inflamación.

Por eso, la combinación de hilo que se engancha + sangrado siempre en el mismo espacio merece una revisión especialmente cuando se mantiene durante semanas.

No dejes de usar hilo simplemente porque sangre

Muchas personas abandonan la limpieza interdental cuando ven sangre porque creen que el hilo está dañando la encía.

Si existe inflamación por acumulación de placa, dejar de limpiar puede favorecer que continúe el problema.

La técnica debe ser suave, sin golpear la papila. Si el sangrado persiste pese a realizar correctamente la higiene, conviene estudiar la causa.

¿Y si también se queda comida entre esos dientes?

Este dato resulta especialmente útil.

Si el hilo se engancha y además notas que después de comer siempre queda alimento en ese mismo espacio, puede existir un problema en el punto de contacto o en la anatomía de alguna de las superficies.

La comida retenida puede presionar la encía y provocar inflamación o dolor localizado.

En estos casos no basta con retirar los restos después de cada comida. Hay que averiguar por qué ese espacio los retiene continuamente.

Una corona también puede modificar el contacto

Las coronas deben integrarse con los dientes vecinos y permitir una higiene adecuada.

Si el punto de contacto es demasiado estrecho, existe un borde irregular o se produce algún cambio con el tiempo, el hilo puede empezar a presentar dificultades.

También hay que valorar el estado de la encía alrededor de la restauración.

Una corona debería poder mantenerse correctamente mediante una higiene adaptada a sus características.

¿Puede el hilo romper un empaste?

Utilizado correctamente, el hilo dental no debería romper una restauración en buen estado.

Si al retirarlo se desprende una pequeña parte de un empaste, probablemente exista algún factor previo que haya debilitado esa restauración.

En ese caso conviene guardar el fragmento si es posible y realizar una revisión para comprobar cuánto material se ha perdido y si el diente sigue correctamente protegido.

No intentes “limar” el punto donde se engancha

Si tienes la sensación de que existe una pequeña arista, no utilices objetos metálicos, limas ni otros elementos para intentar suavizarla.

Podrías eliminar esmalte sano, dañar una restauración o lesionar la encía.

Si realmente existe un pequeño exceso o una superficie rugosa, puede corregirse profesionalmente de forma mucho más controlada.

¿Cómo se descubre qué está ocurriendo?

La exploración permite valorar las superficies dentales, los puntos de contacto, las restauraciones y el estado de la encía.

Cuando se sospecha una caries situada entre dos piezas, pueden ser necesarias pruebas complementarias porque estas lesiones no siempre resultan visibles directamente.

El objetivo no es tratar simplemente porque el hilo se enganche, sino averiguar qué está modificando su recorrido.

¿Siempre hay que cambiar un empaste si el hilo se engancha?

No.

En determinadas situaciones puede existir únicamente una pequeña irregularidad que pueda ajustarse o pulirse. En otras puede ser necesario reparar o sustituir una restauración.

Si el problema no está en el empaste, sino en sarro, caries u otra causa, el tratamiento será completamente diferente.

Por eso primero debe existir un diagnóstico.

¿Cuándo conviene realizar una revisión?

Si el hilo siempre ha pasado con cierta resistencia pero nunca se rompe y no existen otros síntomas, puede tratarse simplemente de un contacto estrecho.

Conviene revisarlo cuando el comportamiento cambia: antes pasaba correctamente y ahora se engancha, se deshilacha o se rompe siempre en el mismo punto.

También si aparece sangrado repetido, mal olor al retirar el hilo, comida atrapada, sensibilidad o molestias entre las piezas.

En Bianca Dent, en Castellón, valoramos este tipo de cambios estudiando tanto las superficies entre los dientes como las restauraciones y las encías para determinar por qué el hilo ha empezado a comportarse de manera diferente.

Porque el hilo dental no sirve únicamente para retirar placa. Cuando pasa perfectamente por toda la boca y se engancha una y otra vez exactamente en el mismo sitio, también puede estar señalando una pequeña irregularidad que todavía no eres capaz de ver ni de sentir de ninguna otra manera.

Clínica dental en Castellón

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